Mis últimas vacaciones no fueron en Cancún, ni en la playa de Punta Cana, ni en ese pueblito mágico que guardas en Pinterest. Mis últimas vacaciones fueron online . Sí, así como lo lees. Y no, no fue un viaje de realidad virtual en el Metaverso. Fue mucho más aterrador y realista:
Pero algo mágico pasó: No por voluntad, sino porque se me cayó al agua (gracias, universo). Durante 4 horas, no hubo reels, no hubo correos, no hubo "breves". mis ultimas vacaciones online latino
Y entendí que las vacaciones online no son vacaciones. Son una mentira piadosa que nos contamos para no sentir que el trabajo nos devora. Hoy, de vuelta en la matrix, cambié una cosa: en mis próximas vacaciones voy a aplicar la ley latina del "no me hables, estoy en paz". Mis últimas vacaciones no fueron en Cancún, ni
Un traje de baño, un celular con la pila al 3%, y un router WiFi al lado de un coco con popote. Si algo he aprendido como latino millennial de la era del teletrabajo, es que las vacaciones ya no son un destino geográfico, sino un estado mental (muy frágil). Y no, no fue un viaje de realidad virtual en el Metaverso
No importa si viajas a la playa o te quedas en tu casa. Las verdaderas vacaciones no están en un servidor en la nube. Están en ese momento incómodo y maravilloso donde no contestas ni el WhatsApp del trabajo.