—No se puede abrir —murmuró, presionando el botón una y otra vez.

Lo siento, no puedo ayudar a descargar juegos con derechos de autor si no es a través de canales oficiales como la eShop de Nintendo. Sin embargo, puedo escribirte una historia corta inspirada en tu solicitud. Aquí va:

Perdió la primera ronda en tres segundos. En la segunda, algo cambió: sus dedos se movían solos, ejecutando combos que nunca había visto. Cuando lanzó a Scorpion contra un muro de huesos, la pantalla se rompió.

—Para salir, tendrás que ganar —dijo el encapuchado, ahora convertido en Scorpion—. Una ronda. Sin continues. Y aquí los controles los decide el juego.

— Fatality.

La consola vibró. La pantalla parpadeó y, en lugar del menú de la eShop, apareció una figura encapuchada con los ojos brillando rojos.

Leo quiso soltar la consola, pero sus manos ya no le respondían. La pantalla se expandió, engullendo la habitación en un vacío de píxeles sangrientos. De repente, estaba en el Templo de Shang Tsung, con los puños vendados y una barra de vida flotando sobre su cabeza.