Y nunca más quiso ser blanca.
Clemencia abrió la puerta del corral con su testuz y sacó a los terneros. Ahuyentó a las gallinas. Y cuando el fuego finalmente se apagó, todas las vacas estaban a salvo.
Una tarde, mientras Clemencia pastaba tristemente, escuchó gritos. El potrero del fondo se estaba incendiando. Una chispa de la cocina del granjero había volado hasta el heno seco. clemencia la vaca que queria ser blanca pdf completo
Luego trató de cubrirse con harina del molino. Parecía una vaca fantasma hasta que llegó la lluvia y la convirtió en una masa pegajosa. El granjero Pedro tuvo que bañarla con manguera, y las otras vacas se rieron durante una semana.
El granjero Pedro le dio un abrazo y le colgó una campana de oro al cuello. Y nunca más quiso ser blanca
Su intento más desesperado fue meterse en un tambor de pintura blanca que encontró en el cobertizo. Por suerte, era leche derramada y vieja. Salió apestando a yogur agrio.
Clemencia se miró otra vez en el charco. Vio sus manchas negras sobre el blanco. Y por primera vez, le parecieron hermosas. Como estrellas en la noche. Como recuerdos de valentía. Y cuando el fuego finalmente se apagó, todas
Cada mañana, Clemencia veía llegar a la vaca Blanca Nieves, una enorme y hermosa vaca lechera de pelaje inmaculado. Los niños que visitaban la granja corrían hacia ella.